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Cómo lograr que Chile sea un actor en la sociedad de la información

14 Apr

Publicado por Paulo Saavedra en Gobierno Electrónico, Thinktank

Durante la campaña presidencial de 2009, hubo más debates sobre desarrollo digital en Chile que en las cuatro elecciones anteriores, por lo que todo indicaba que quien resultara ganador, daría alguna relevancia al tema.

Poco antes de la segunda vuelta, en un intento de promover y provocar debate, junto a un grupo de destacados colegas escribimos una carta al futuro presidente, donde establecíamos nuestras dudas y puntos clave para el desarrollo de Chile Digital.

A poco mas de 30 días de instalado el nuevo Gobierno y después de uno de los terremotos mas fuertes de la historia, Chile comienza a levantarse y el proceso de reconstrucción es el tema en la mesa.

No podemos desconocer el impacto que esta catástrofe ha tenido en nuestro país, pero entendemos que para continuar en una senda de desarrollo e integración, el tema digital sigue siendo relevante. Incluso más que antes.

Hay un conjunto de ideas fuerza que nos permiten definir un contexto para describir lo que Chile necesita, y que el presidente Piñera tiene en mente para lograr su objetivo más ambicioso: Chile integrado a la sociedad de la información para el bicentenario de 2018.

Estas ideas (frases) han sido extraídas de la presentación (PDF) que, el entonces candidato, Sebastián Piñera lanzó en la cena de aniversario de 25 años de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI) y a mi juicio, son las ideas fuerza para tomar en cuenta en una estrategia de desarrollo digital a largo plazo, mas allá del cuatrienio que enfrentará esta administración.

Contamos con una larga historia TI en Gobierno, pero se puede hacer mejor. Tenemos grandes oportunidades en la sociedad de la información. Es necesario recuperar lugares en los índices internacionales. Necesitamos avanzar más rápido que el vecindario. Aunque existen brechas digitales en el país, la sociedad chilena está lista.

Chile necesita contar con una estrategia amplia y de largo plazo, que supere las diferencias entre gobiernos y encare el tema como Estado. Hablamos de una mirada país, donde se haga énfasis en las ventajas comparativas y se promueva el emprendimiento y el desarrollo de ideas, para desde ahí, generar valor agregado como país, pensando a 20 o 30 años plazo.

¿Cómo lograrlo?

Desde mi experiencia en gobierno electrónico y considerando lo ocurrido en los gobiernos de la concertación y los contenidos del programa del actual gobierno en materia de desarrollo digital, propongo cuatro líneas de trabajo, pensando en un diseño a largo plazo, el “Plan para el Desarrollo Digital – Chile 2018”

Acceso universal

La premisa es la sociedad ubicua, que ya está en contacto y disponible para participar. La fuerte penetración de las redes sociales en Chile –como Facebook- puede presentarse como un escenario de usuarios “habilitados digitalmente”, pero, aún si este escenario fuera real, todavía resta involucrar la formación de habilidades -tanto de los usuarios como de los proveedores de servicios en línea- para la interacción en entornos digitales. Para lograr este objetivo, se deben implementar programas y políticas que permitan:

Alfabetización Digital

Se deben crear iniciativas que faciliten la transferencia de información entre comunidades y que promuevan el uso de las capacidades de la red como una herramienta y no como un fin. No se trata de aprender a usar un procesador de texto o a navegar por Internet, sino de saber para qué puedes usarlo.

Internet y Acceso a la Información

Desde hace 8 años el tema ha sido levantar una infraestructura capaz de conectar al país, sin embargo, persiste la deuda respecto de la calidad de los contenidos y la oferta de una red de conectividad suficientemente robusta para satisfacer la creciente demanda. Sólo de esta manera se puede crear necesidad de conexión, y superar la premisa existente todavía en muchos hogares de Chile donde no se encuentra “el valor” en conectarse a la red.

Gobierno Electrónico

Se debe avanzar hacia un modelo de gestión digital que integre el Gobierno Electrónico como una buena práctica del Ejecutivo y un deber de los servicios públicos, vinculando estas materias con los procesos de atención ciudadana y las garantías de equidad que ésta debe asegurar.
La tecnología por si sola no contribuye a descongestionar la burocracia, sino que le agrega más capas y obstáculos al ciudadano. Es vital contar con sistemas de información y servicios pensados y centrados en el usuario, con ahorros de inversión en plataformas cerradas, así como también privilegiar el uso de plataformas abiertas y en colaboración con el ecosistema de desarrollo de la industria TI.


Si Chile quiere recuperar su lugar en los rankings de desarrollo digital y gobierno electrónico, necesita reaccionar con rapidez frente a una avalancha de países que en la región, han aprendido de nuestras experiencias, aciertos y errores, diseñando políticas de largo plazo que más temprano que tarde, comenzarán a dar frutos.

Es el momento de actuar, de invitar a la acción y de movilizar al sector público y a la sociedad en su conjunto hacia un contexto diferente. Esta es la única manera de estar, y participar, en la sociedad del conocimiento.

Algunas referencias: