Obama, la señora Juanita y Joe el Fontanero.
«La señora juanita» es la clásica mujer chilena, ejemplo comodín para las políticas y beneficios sociales, puesta de moda por el Presidente Ricardo Lagos en Chile hacia mediados del 2001 (justo para la segunda cuenta pública de su mandato). Hoy, casi nadie podría recordar la cara de la Señora Juanita, sin embargo, ella es «PERSONAJE» obligado a la hora de citar ejemplos del «ciudadano Target».
«Joe» el Fontanero, resultó ser el protagonista principal del penúltimo debate presidencial para las elecciones de EE.UU, John McCain levantó exhaustivamente su debate gracias a los aportes y preguntas “clave” hechas por “Joe”. El Tema es que, este fontanero sin licencia, se hizo tan famoso, que la fama y las dudas sobre lo “natural” de su dialogo con McCain afectó sus posibilidades laborales, cuando, después de hacerse público que trabajaba como fontanero (gásfiter), la asociación de fontaneros lo vetó porque JOE trabajaba sin licencia y además debía impuestos al estado….
Son los pagos que, a la distancia, los personajes como “Joe” y “la señora Juanita” deben pagar cuando no importa del color con que se vistan, son usados por los candidatos para decorar discurso y campañas sin que haya una preocupación real de sus verdaderas experiencias.
Si “Joe” y “la señora Juanita” se conocieran, hipotéticamente habría más de una cosa que los conecte, por ejemplo:
En Salud: “Joe” no tenia seguro de salud y la señora juanita es beneficiaria del sistema de salud pública -uno de los servicios de mejor calidad del mundo (según la Ministra de Salud (s)-
En Trabajo: “Joe” no tiene licencia, trabaja haciendo pololos de fontanería y sueña comprarse el negocio donde ha trabajado toda la vida, “Joe” gana con suerte 20 dólares por hora trabajada. “La señora Juanita” es dueña de casa y es asesora del hogar, gana 10 dólares por hora, también hace pololos.
En Vivienda: “Joe” vive en una modesta casa en lo suburbios de Ohio, “la señora Juanita” postuló al subsidio habitacional y compró su casa hace tres años, pero, hace uno el banco se la remató por dividendos impagos.
En Educación: “Joe” no fue a la universidad pero aprendió el oficio de fontanero, osea, es profesional no titulado. “La señora Juanita” terminó cuarto medio embarazada y se casó, es dueña de casa profesional, ahora está separada y tiene dos hijos que ahora quieren postular a un crédito para ver si uno de los dos podría ir a la Universidad.
En Reconocimiento público: “Joe” no quiere que se le reconozca, le interesa trabajar y piensa cambiarse de Estado –aunque en todos lados saben que es un fontanero sin licencia. “La señora Juanita” quiere vivir tranquila y que dejen de dar ejemplos –en vano- con su nombre.
En mi opinión, ambos personajes deberían pasar por el programa de protección de testigos de campañas políticas y pedir derechos por la utilización de sus nombres.
Barack Obama ha sido electo Presidente de los Estados Unidos y estemos deacuerdo o no, se ha convertido en una «extraña esperanza» para el mundo, pero, ¿de que esperanza hablamos?. En mi opinión, Estados Unidos seguirá siendo el mismo que conocemos, aunque la verdad, ahora la esperanza está en que este joven Presidente de 47 años, cambie la forma en que los Estados Unidos han administrado históricamente sus relaciones internacionales y marque un precedente respecto de los gobiernos cercanos a las personas, de verdad y conscientes de la realidad.
No se trata de levantar un monumento a Obama, se trata de rescatar la esencia de su visión, esa mirada inclusiva y diversa que acaparó la atención de todo el mundo durante el 4 de noviembre de 2008 y que sólo para celebrar la victoria, reunió a más de un millón de personas sonrientes y emocionadas, de todos colores y edades.
Ayer sentí alegría pues, no todos los días uno es testigo de un evento histórico importante, por fin no era algo negativo, ni horrendo, era un simple resultado de una elección presidencial de otro país, claro que esta vez, una lógica y un discurso inspirador y esperanzador, el discurso de victoria de Barack Obama.
Sinceramente, espero que no solo los Estados Unidos sino que todos los países del mundo –-ojala Chile también- adopten una política de acercamiento y entendimiento con sus ciudadanos, por la igualdad, por la calidad de vida y por el bien de la humanidad.
En Chile ostentamos lo democrático de nuestros procesos, pero OJO, hemos visto que estamos lejos de acercarnos a una política electoral moderna, inclusiva y sobre todo creada para democratizar “con el poder de la gente”, dejamos en manos de los partidos políticos las decisiones importantes y los partidos políticos viven en el escenario que les acomoda, con un padrón electoral controlado y a su medida.
¿Porque en chile no votan los jóvenes y porque en esta elección en estados unidos votaron más jóvenes que nunca?.
Hay que darse cuenta, son las mismas generaciones -son nativos digitales, globales- eso son los que impulsan al cambio, esos que estuvieron e impulsaron voluntariamente una campaña de 750 millones de dolares. El fenómeno de Obama en Estados Unidos tiene esa clave, supo encantar y sumar a los jóvenes creando un objetivo común, una motivación común y un lenguaje común.
Inscripción voluntaria, voto voluntario, un servicio electoral pensado en los electores y no en los candidatos, una legislación inclusiva y no exclusiva como el sistema binominal son solo algunas de las cosas que se necesitan.
Tanto la política chilena como sus políticos deben aprender a hablar y no solo «escuchar los rumores de la calle», mientras eso no ocurra, solo podremos mirar, la lecciones que otros nos dan desde lejos, esta vez, desde el país mas poderoso -con mas presupuesto- del mundo.