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Carta abierta a políticos y candidatos “2.0″
Estimados señores.Frente a la avalancha inminente de campañas y promesas políticas que se avecina, pues estamos ciertos que las elecciones (municipales y presidenciales en Chile) harán que ustedes se muevan por cielo, mar y tierra prometiendo y comprometiendo lo inimaginable para ganarse a los “ciudadanos de a pie” (calificativo usado mucho en política nacional para referirse -con poco respeto- a su electorado), convendría preguntarles:
Estimados señores. Frente a la avalancha inminente de campañas y promesas políticas que se avecina, pues estamos ciertos que las elecciones (municipales y presidenciales en Chile) harán que ustedes se muevan por cielo, mar y tierra prometiendo y comprometiendo lo inimaginable para ganarse a los “ciudadanos de a pie” (calificativo usado mucho en política nacional para referirse -con poco respeto- a su electorado), convendría preguntarles: ¿están dispuestos efectivamente a escuchar a sus electores? ¿quieren incluir en sus programas de campaña las ideas de los ciudadanos de a pie? ¿seguirán como lo han hecho hasta ahora, prometiendo cosas que se acomoden a sus intereses sin que realmente les importe el resultado? Pensar en acercarse a las personas (ciudadanos) y hacer política 2.0 a la chilena, no pasa por estudiar y sentarse a comer mil veces con quienes podrían enseñarles las claves para moverse en un mundo donde los ciudadanos “de a pie” se sienten empoderados y ganan cada vez mas fuerza. El uso de herramientas y recursos tecnológicos para la construcción de redes sociales no solamente hará que se vean “modernos”, sino que revelará rápidamente sus debilidades e incapacidades para hacer política centrada en los ciudadanos. ¿Están realmente dispuestos a someterse a la opinión pública? Quiero recordarles que, nuevamente, llegan tarde. Las redes sociales han crecido y se plantean en el mundo moderno como una nueva forma de organizarse, de hacer cosas, de vincular personas sin que realmente importe su condición económica, política o religiosa. Lo importante en ese sentido es entregar contenido que resulte atractivo para las personas y no que disfrace SU imagen de candidatos y maquille de mejor forma SUS intereses. Quiero pedir a ustedes, si es que deciden tomar en serio su trabajo, que usen todos los medios disponibles para hacer política y construir un país que se haga cargo de todas sus mañas, un país que deje de mostrarse a la medida de SUS propios intereses y que se transforme en un país a la medida de sus habitantes y pensado en ellos. Pueden hacer sus campañas en formato 2.0, usar páginas web para mostrar mejores fotos de sus familias, pero que les quede claro: no queremos fotologs sociales de sus campañas, blogs donde hablen de si mismos, spam en nuestros correos, ni grabaciones en nuestros teléfonos. Los invito a hacerse cargo de los problemas reales y no de los fuegos artificiales a los que están acostumbrados, háganse cargo de respetar la libertad de todas las personas y sobre todo, recuerden siempre que están donde están porque supuestamente representan “ciudadanos de a pie”. Humildemente les recuerdo que estamos en el año 2008 y en Chile todavía: las mujeres ganan menos dinero que los hombres. hay zonas habitadas desconectadas, y no se refiere a Internet. no se garantiza el derecho a una educación equivalente y competitiva. no se privilegia la igualdad de oportunidades. la distribución de la riqueza no es equitativa. no se puede fiscalizar a los políticos y la participación ciudadana “no es tema”. el voto es obligatorio y los chilenos en el extranjero no pueden votar. hay miles de funcionarios públicos contratados a honorarios por más de 10 años. una mujer puede dar a luz en un baño público sin que nadie se despeine. la asistencia al trabajo de ilustres senadores y diputados es a lo menos “baja”. El listado anterior es una muestra pequeña de todos los compromisos hechos por ustedes, que no han sido cumplidos y que no olvidamos, son temas que están pendientes y de los nosotros opinamos y discutimos a diario. Me dirijo a ustedes con respeto para decirles que, a pesar de sus caras sonrientes y promesas permanentes, los ciudadanos “de a pie” somos y estamos pendientes de ustedes. No tengo claro si realmente comprenderán el sentido de estas palabras, mas estoy seguro que habrá quienes sí sabrán leer y entender. Un ciudadano “de a pie”
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